No hay atajos

América Latina está entrando a la autopista del mundo con bajos niveles de productividad y con  el estigma de corrupción, a competir con economías como las asiáticas que son especialmente eficientes y con una lucha radical contra la corrupción.

Debemos cambiar de mentalidad completamente, lo primero es dejar de pensar que hay atajos, el sacrificio es el único camino. Volver a la economía de la abuelita, ¿estás en problemas? la solución es trabajar más, estudiar, dejar de gastar y ahorrar algo por poco que sea. Esto aplica a la familia, empresas y especialmente a los gobiernos.

Todavía pensamos que el estado, con fórmulas mágicas, más conocidas como macroeconomía,  nos pueden llevar al paraíso manipulando a la economía, poco a poco estamos empezando a darnos cuenta que siempre se termina en lo mismo: el fracaso.

En las empresas se debe agregar que los cambios en los métodos son más importantes que los cambios tecnológicos. Incorporar nuevas tecnologías no es suficiente, se deben mejorar procesos,  mucho mejor si es con el apoyo de nuevas tecnologías. Adquirir nuevas tecnologías no te garantiza el éxito, es necesario pero no suficiente.

Finalmente, las familias deben aprender que lo mejor es dedicarse a lo que te gusta, aprender primero y luego poner el negocio. La pasión por tu trabajo es la que te va a llevar a la felicidad. 

Las abuelitas no estaban tan equivocadas!

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